La fiscalía boliviana ha abierto una investigación preliminar contra el expresidente Evo Morales y el exvicepresidente Álvaro García Linera por presuntos homicidios, torturas y otros abusos relacionados con un operativo policial perpetrado en 2009 en un hotel de Santa Cruz.
El fiscal general interino José Armando Urioste notificó al Tribunal Supremo de Justicia el 12 de octubre que el Ministerio Público recabaría pruebas tras admitir una acusación presentada por legisladores opositores, según informes de medios bolivianos. La denuncia alega asesinato, vejaciones, tortura y detención ilegal; la investigación constituye un paso preliminar hacia un eventual juicio de responsabilidades por presuntos delitos cometidos durante el ejercicio de sus cargos, no una declaración de culpabilidad. El caso se centra en el asalto del 16 de abril de 2009 en el Hotel Las Américas, donde la policía mató a Eduardo Rózsa Flores, Michael Dwyer y Arpád Magyarosi.
El gobierno de Morales afirmó que los hombres pertenecían a un grupo terrorista y separatista, mientras que dos supervivientes denunciaron con posterioridad haber sido torturados bajo custodia. En 2024, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos remitió un caso relativo a la incursión y a las detenciones asociadas a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Un juicio de responsabilidades requeriría la aprobación de dos tercios de la Asamblea Legislativa de Bolivia, según UPI.