Los líderes de la UE concluyeron su cumbre del 15 de octubre en Bruselas sin un acuerdo sobre el presupuesto del bloque para 2028-2034, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, programó otra reunión para el 26 de noviembre en busca de cerrar un pacto antes de fin de año.
Las conversaciones dejaron al descubierto profundas divisiones sobre el monto total del presupuesto, su mecanismo de financiación y qué prioridades deberían recibir los fondos. La propuesta de la Comisión Europea asciende a casi 2 billones de euros, mientras que Irlanda, que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, presentó un plan más modesto que recortaba unos 141.000 millones de euros de la cifra de la Comisión. Esa propuesta intermedia suscitó objeciones por parte de los países que aportan más al presupuesto de la UE de lo que reciben, los cuales argumentan que el gasto resultaría excesivo.
El plan también enfrentó la resistencia de los países que buscan proteger los fondos destinados a la agricultura y a las regiones con menores recursos, así como las críticas de la Comisión. Se prevé que Costa presente cifras revisadas antes de la reunión de noviembre en un esfuerzo por acortar distancias. Asimismo, está instando a los gobiernos a cerrar el presupuesto para finales de 2026, de modo que la legislación pertinente pueda aprobarse a tiempo para que los fondos comiencen a ejecutarse en enero de 2028.