Las acciones estadounidenses cayeron el jueves 22 de octubre, cuando el resurgimiento de las dudas sobre el costo y la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial contribuyó a que el Nasdaq bajara un 2,6%, su mayor caída porcentual diaria desde principios de junio, mientras el petróleo subía y los rendimientos de los bonos del Tesoro descendían.
El Nasdaq cerró en 26.008,86 puntos. El S&P 500 cayó un 1,2% y terminó en 7.663,43 puntos. El Dow subió ligeramente, un 0,02%, hasta los 52.867,98 puntos.
Los inversores se centraron en los resultados de Meta y sus planes de aumentar el gasto en IA. Meta superó las expectativas de ingresos, pero sus acciones cayeron alrededor de un 7% mientras los inversores examinaban sus compromisos de gasto y la propuesta de emitir acciones sin derecho a voto. Las acciones de empresas de semiconductores también bajaron con fuerza, y el Índice de Semiconductores de Filadelfia cayó un 6,7%.
Las acciones de Tesla cayeron un 3,1% tras la publicación de sus resultados. El descenso reflejó la preocupación de que las enormes inversiones en centros de datos, chips y otras infraestructuras de IA tarden en dar frutos. Además, estas inversiones podrían depender de que se mantenga el acceso a la financiación.
Mientras tanto, el crudo Brent alcanzó un máximo de cinco meses después de que los ataques contra objetivos saudíes aumentaran la preocupación por el suministro de energía y la inflación. Ante la caída de las acciones, los inversores buscaron la relativa seguridad de los bonos del Gobierno estadounidense. Esto hizo que el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años bajara casi 0,2 puntos porcentuales, hasta el 4,953%.
La pronunciada caída del Nasdaq y la leve subida del Dow mostraron que las ventas de la jornada se concentraron en las acciones tecnológicas y vinculadas a la IA.