El Departamento del Tesoro ha propuesto normas que restringirían algunas inversiones estadounidenses en empresas tecnológicas de China y otros países que considera riesgos para la seguridad.
Cómo se desarrollaron las normas
Desde hace tiempo, funcionarios y legisladores estadounidenses temen que las inversiones puedan aportar a las empresas extranjeras conocimientos especializados, contactos comerciales, proveedores y talento, además de dinero. La orden ejecutiva de 2023 del presidente Joe Biden puso en marcha un programa centrado en China y en los semiconductores, las tecnologías cuánticas y la inteligencia artificial. Las normas del Tesoro entraron en vigor en enero de 2025, y el Congreso amplió el enfoque mediante la COINS Act, aprobada en diciembre de 2025.
El Tesoro afirma que estas tecnologías pueden tener usos tanto civiles como militares, y que las inversiones estadounidenses podrían ayudar a los países que generan preocupación a desarrollar capacidades para la modernización militar, la vigilancia o la inteligencia. El responsable de seguridad de las inversiones del Tesoro también ha sostenido que las inversiones pueden crear redes y cadenas de suministro. Por ello, las normas propuestas abarcan tanto las relaciones de inversión como las exportaciones de tecnología.
Qué abarcaría la propuesta
La propuesta contempla dos vías: algunas transacciones quedarían prohibidas, mientras que otras solo se permitirían si se notifican al Tesoro. La ley menciona los semiconductores y la microelectrónica, la IA, las tecnologías de la información cuántica, la informática de alto rendimiento y la supercomputación, y los sistemas hipersónicos. El Tesoro propone añadir la biotecnología. Las normas no prohibirían automáticamente todas las inversiones en estos campos; las definiciones técnicas y los tipos de transacción determinarían qué operaciones quedarían sujetas a ellas.
Los países propuestos son China, incluidos Hong Kong y Macao, Cuba, Irán, Corea del Norte y Rusia. El Congreso incluyó a Venezuela en virtud de una disposición vinculada al gobierno de Maduro, pero el Tesoro no la incluyó en la lista de países nombrados y señaló que algunas entidades venezolanas aún podrían quedar sujetas a las normas. Estas también impondrían obligaciones a las personas estadounidenses respecto de ciertas transacciones realizadas en el extranjero por empresas que controlan.
Las operaciones contempladas pueden incluir ciertas compras de participaciones accionarias, deuda convertible o estructurada especialmente, empresas conjuntas, nuevas instalaciones o ampliaciones, e inversiones a través de algunos fondos de socios comanditarios. Associated Press informa que la propuesta establece un umbral de 50.000 dólares y excluye muchas inversiones financieras, incluidas las compras de acciones. En biotecnología, el borrador abarca determinados compuestos farmacéuticos y actividades relacionadas con el diseño biológico, la secuenciación, la bioinformática y el descubrimiento científico automatizado. Según la cobertura de la propuesta, los acuerdos habituales de licencia de medicamentos suelen quedar fuera de la definición.
Por qué las empresas están pendientes
Es posible que los inversores y las empresas tengan que examinar qué desarrolla una empresa extranjera, quién es su propietario o quién la controla, y cómo está estructurada una operación. El Tesoro afirma que impuso una multa de 200.000 dólares en julio de 2026, después de que una empresa estadounidense no notificara una inversión de su filial extranjera controlada en una empresa china de IA. El caso se enmarcó en el programa vigente.
El Tesoro afirma que algunas herramientas y productos biotecnológicos podrían contribuir al desarrollo de capacidades relacionadas con la seguridad nacional. Las empresas farmacéuticas y los grupos del sector sostienen que los descubrimientos y las alianzas en el extranjero les ayudan a desarrollar medicamentos, y advierten que unas normas demasiado amplias o poco claras podrían limitar el acceso a la investigación y generar incertidumbre. La excepción para las licencias podría proteger los acuerdos habituales, pero sigue habiendo dudas cuando una licencia se combina con el desarrollo conjunto u otros vínculos de inversión.
Qué ocurrirá a continuación
La propuesta aún no está en vigor. El plazo para presentar comentarios vence el 7 de diciembre de 2026; después, el Tesoro podrá revisar las definiciones, las excepciones y los requisitos de cumplimiento antes de publicar una norma definitiva. Aún no se ha fijado la fecha de entrada en vigor del nuevo marco, y el programa actual sigue vigente. Los inversores, las empresas tecnológicas y los desarrolladores de medicamentos estarán atentos a la claridad con que las normas definitivas distingan las inversiones de riesgo de las actividades comerciales transfronterizas que Estados Unidos quiere fomentar.