El contenido de Harava News está generado por IA y puede contener errores.

¿Por qué acusa Armenia a Moscú?

A fondo🇦🇲Relaciones internacionalesPolítica

La noticia detrás de este artículo: Pashinyan acusa a sectores rusos y armenios de intentar desestabilizar Armenia

El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, afirma que ciertos círculos de Rusia y Armenia utilizan restricciones comerciales y tensiones políticas para desestabilizar Armenia y debilitar su independencia.

Qué denunció Pashinyan

El 22 de octubre, Pashinyan afirmó que ciertos círculos de Rusia y Armenia intentaban convertir la presión económica y las tensiones políticas en inestabilidad interna. Dijo que era el tercer intento de ese tipo en tres años. No identificó a los actores armenios ni presentó pruebas públicas de un plan coordinado que los vinculara con funcionarios rusos; los motivos de las restricciones siguen siendo objeto de disputa.

Sus declaraciones se produjeron mientras Rusia, Bielorrusia, Kazajistán y Kirguistán difundían un informe que propone suspender los acuerdos establecidos por tratado entre Armenia y la Unión Económica Euroasiática (UEE), liderada por Rusia.

Cómo cambió la relación

Durante mucho tiempo, Armenia dependió de Rusia como socio en materia de seguridad. Esa relación perdió credibilidad en Ereván después de que Rusia no impidiera las incursiones de Azerbaiyán en territorio armenio en 2021 y 2022, y de que las fuerzas rusas de mantenimiento de la paz no lograran detener la toma de control de Nagorno-Karabaj por parte de Azerbaiyán en 2023. Más de 100.000 personas de etnia armenia huyeron.

Armenia congeló su participación en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, liderada por Rusia, y empezó a ampliar sus vínculos con socios occidentales. Una ley de 2025 inició un proceso hacia la adhesión a la UE, mientras Armenia seguía formando parte de la UEE. Rusia continúa siendo un destino importante para las exportaciones armenias y una fuente clave de gas natural.

La propuesta de la UEE y sus riesgos

Desde la primavera de 2026, organismos rusos han restringido las importaciones de más productos armenios, como agua mineral, flores, bebidas alcohólicas, productos agrícolas, pescado y lácteos. Los organismos reguladores rusos alegan problemas de seguridad y trazabilidad. Armenia sostiene que las restricciones infringen las normas de la UEE. El hecho de que se hayan impuesto antes de las elecciones parlamentarias de junio y durante la campaña ha llevado a algunos observadores a verlas como una posible forma de presión, aunque el momento por sí solo no demuestra una intención política.

Los cuatro miembros de la UEE sostienen que el rumbo de Armenia hacia la UE entra en conflicto con sus obligaciones y proponen suspender conjuntamente los acuerdos establecidos por tratado hasta que se celebre un referéndum sobre el rumbo del país. El tratado no establece un procedimiento para expulsar a un miembro o suspenderlo unilateralmente, por lo que el informe es una propuesta, no una expulsión. Advierte de una posible contracción económica superior al 15 por ciento, escenario que el ministro de Economía de Armenia calificó de exagerado. Según el informe, el comercio con la UEE representó el 37,8 por ciento del comercio total de Armenia en 2025, mientras que Armenia supuso menos del uno por ciento del comercio de cada uno de los otros miembros.

Los exportadores buscan nuevos compradores

Los agricultores y las pequeñas empresas que dependían de los compradores rusos afrontan pérdidas inmediatas. Agricultores entrevistados por JAMnews describieron cómo vendían sus productos en el mercado local con escaso o ningún beneficio. A finales de septiembre, el Gobierno ofreció a los exportadores 4.500 millones de drams adicionales, mientras las empresas buscan otros compradores.

La UE aprobó una liberalización arancelaria temporal que abarca alrededor del 80 por ciento de las exportaciones armenias al bloque durante dos años, sujeta a salvaguardias. Esta medida ofrece una vía alternativa, pero no sustituye rápidamente a los clientes rusos habituales ni elimina los costos de encontrar nuevos mercados.

Qué ocurrirá ahora

Los analistas han interpretado las restricciones impuestas antes de las elecciones como un intento de hacer que los votantes y los funcionarios perciban los costos del giro de Armenia hacia Europa. Rusia afirma que las restricciones responden al incumplimiento de las normas y a la preocupación por la incompatibilidad entre las reglas de la UE y las de la UEE. La acusación de Pashinyan pone de relieve lo que está en juego para la soberanía, pero no demuestra quién ordenó las restricciones ni por qué. Su Gobierno busca diversificar sus vínculos, pero no afirma que pueda poner fin rápidamente a sus lazos económicos con Rusia.

Armenia ha pedido a la Comisión Económica Euroasiática que reconozca las restricciones como barreras comerciales; se espera que su revisión dure entre 60 y 90 días. El informe de los cuatro países se presentará en la próxima cumbre de líderes de la UEE, en diciembre, y se espera que Pashinyan y el presidente ruso, Vladimir Putin, hablen antes de entonces. Ni una expulsión ni una ruptura definitiva están decididas. El desafío de Armenia es diversificarse y, al mismo tiempo, mantener el acceso al mercado ruso y a los suministros de energía de los que todavía depende.