Bangladesh e India tienen seis semanas para renovar o sustituir las normas que rigen los caudales del Ganges durante la estación seca antes de que el tratado de 1996 expire el 12 de diciembre.
Las negociaciones siguen siendo inciertas
Daca afirma que pidió a India iniciar las negociaciones para renovar el tratado, pero no ha recibido respuesta. India dice que los asuntos relacionados con los ríos se tratan en la Comisión Conjunta de los Ríos (JRC) y que las conversaciones técnicas sobre el tratado continuaron, más recientemente en mayo. A principios de octubre, un ministro de Bangladesh expresó su esperanza de alcanzar un acuerdo, pero no se ha anunciado ninguno.
La disputa es anterior al tratado. India construyó la presa de Farakka, en Bengala Occidental, para desviar agua del Ganges hacia el río Hugli y facilitar la navegación hasta el puerto de Calcuta. Bangladesh afirmó que el desvío redujo los caudales durante la estación seca. Los acuerdos temporales no resolvieron el problema, y el tratado de 1996 estableció un sistema permanente de reparto del agua por 30 años.
Cómo se reparte el agua según el tratado
Del 1 de enero al 31 de mayo, el tratado divide el agua medida en Farakka en períodos de diez días. Si el caudal es de 70.000 pies cúbicos por segundo o menos, los países se lo reparten por igual. Si se sitúa entre 70.000 y 75.000, Bangladesh recibe 35.000. Por encima de los 75.000, India recibe 40.000 y Bangladesh, el resto.
La tabla de referencia del tratado utiliza los caudales medios de 1949 a 1988. Prevé consultas de emergencia si el caudal cae por debajo de los 50.000 pies cúbicos por segundo en un período de diez días y no incluye una cláusula de renovación automática.
Por qué Bangladesh quiere una garantía
Bangladesh afirma que la fórmula reparte el agua disponible, pero no garantiza un mínimo fiable cuando el río lleva especialmente poca agua. El acuerdo de 1977 ofrecía una protección más clara para la cuota de Bangladesh, y Daca quiere una disposición similar. El tratado de 1996 ofrece una garantía limitada: el 90 % de la cuota calculada de Bangladesh si los países no llegan a un acuerdo sobre los ajustes tras una revisión.
Un estudio revisado por pares sobre datos de 1997 a 2016 concluyó que Bangladesh a menudo no recibía la cuota que le correspondía según el tratado durante períodos críticos de la estación seca. También señaló que las antiguas proyecciones de caudal y las condiciones cambiantes debilitaron el acuerdo.
Los efectos van más allá de la diplomacia
En la región de Barind, AFP habló con residentes que describieron períodos de sequía, cosechas de arroz y trigo arruinadas y una disminución de las capturas de peces. Un antiguo pescador había empezado a criar peces en estanques. La irrigación, la pesca y la navegación dependen del agua durante la estación seca.
Los cambios en las precipitaciones y los caudales de los ríos provocados por el clima hacen que sea más difícil confiar en promedios de hace décadas. Los caudales bajos también pueden agravar la salinidad y el estrés ecológico en el suroeste de Bangladesh.
Presión sobre ambos gobiernos
India controla un punto clave de desvío en Farakka, lo que le da una posición física más ventajosa. Sin embargo, el interés de Bengala Occidental en el Hugli y el puerto de Calcuta, así como las demandas de políticos de Bihar —incluidos miembros de la coalición gobernante—, podrían limitar el margen de India para ofrecer a Daca un caudal garantizado. Las preocupaciones de Bihar incluyen el agua para la agricultura, el abastecimiento de agua potable y la industria.
La capacidad de presión de Bangladesh es principalmente diplomática: un acuerdo duradero requiere el consentimiento mutuo, y el fracaso podría perjudicar la cooperación sobre otros ríos compartidos. La expiración del tratado no detendría el Ganges, pero eliminaría las normas acordadas para el reparto y los procedimientos de consulta. El deterioro de las relaciones desde que Sheikh Hasina huyó a India en 2024 y el prolongado estancamiento del acuerdo sobre las aguas del Teesta aumentan el riesgo.
La próxima prueba son las negociaciones formales
La cuestión es si la JRC se convierte en un espacio para negociar formalmente la renovación, y no solo para mantener contactos técnicos. Daca quiere un acuerdo de más largo plazo, con una garantía de agua más clara y disposiciones que tengan en cuenta el clima y las necesidades de toda la cuenca. India afirma que está examinando los asuntos relacionados con los ríos a través de la JRC, mientras que las demandas de Bihar forman parte del debate interno del país. Algunos informes han mencionado una reunión entre dirigentes antes de la fecha límite, pero no está confirmada. El optimismo del ministro es una expectativa, no una prueba de que el acuerdo esté cerca.