Las cifras publicadas el 29 de octubre, con datos hasta el 28 de octubre, mostraron 10.274 casos confirmados de ébola y 4.992 muertes en la República Democrática del Congo, donde el virus seguía propagándose en las comunidades.
El brote está causado por el virus de Bundibugyo y fue declarado en mayo. Ha llegado a ocho provincias. Es el mayor brote de ébola registrado en el país y el segundo más grande del mundo, después de la epidemia de África occidental de 2014-2016.
Casi la mitad de los pacientes confirmados han muerto. Según los informes más recientes, más de 2.600 personas se habían recuperado. El conflicto armado, las malas carreteras y la desconfianza dificultan la contención de la propagación del virus.
Estos problemas pueden obstaculizar la labor de los equipos de respuesta y disuadir a la población de buscar atención médica. La OMS ha pedido que se mantengan las medidas de control, se mejore el acceso a las zonas afectadas y se realicen actividades de acercamiento a la comunidad para generar confianza. La OMS también informó de que se ha ampliado la capacidad de diagnóstico y tratamiento.
Hay ensayos de vacunas en curso. No existe una vacuna aprobada ni un tratamiento específico contra el virus de Bundibugyo. Kenia y Nigeria informaron de casos en octubre.
El brote de Uganda ha terminado. Varios pacientes también han sido trasladados a Europa para recibir atención médica.