La colisión de dos trenes de alta velocidad cerca de Urda, España, causó 69 muertos, mientras 50 pasajeros heridos seguían hospitalizados, 15 de ellos en cuidados intensivos, cuando el país comenzaba tres días de duelo nacional.
El miércoles 28 de octubre, un tren de Renfe chocó por detrás contra un tren de Iryo detenido en la provincia de Toledo. Los dos trenes transportaban a cientos de pasajeros. El Ministerio del Interior de España informó inicialmente de que la cifra de muertos había aumentado a 74.
El Ministerio de Transportes y las autoridades regionales cambiaron después la cifra a 69. Las autoridades dijeron que los equipos de rescate aún buscaban en los vagones dañados. Los equipos forenses trabajaban para identificar a las víctimas.
Las familias buscaban noticias de sus parientes desaparecidos. El periodo de duelo comenzó el jueves y se celebraron actos públicos en todo el país. Los investigadores analizan lo ocurrido antes del accidente.
Están estudiando si falló una señal o un sistema de control. También examinan la decisión de permitir que un tren reanudara la marcha. El ministro de Transportes, Óscar Puente, dijo que esa decisión era inexplicable.
La investigación aún no ha establecido una causa definitiva. La tragedia ha reavivado las preguntas sobre la seguridad ferroviaria en España. España sufrió otra colisión mortal de trenes de alta velocidad a principios de este año.