Los ministros de Exteriores del G20 concluyeron el sábado 31 de octubre dos días de conversaciones en Atlanta sin acuerdo sobre las principales cuestiones de seguridad, incluida la guerra de Rusia en Ucrania, y emitirán una declaración de la presidencia en lugar de un comunicado conjunto.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, fue el anfitrión del encuentro. Este reunió a diplomáticos de las mayores economías del mundo, que mantenían profundas diferencias sobre conflictos y otras disputas internacionales. La participación de Rusia, incluida la presencia del ministro de Exteriores, Sergey Lavrov, aumentó las tensiones con los representantes europeos.
Rubio canceló la tradicional fotografía de grupo después de que algunos diplomáticos europeos se opusieran a aparecer junto a Lavrov. Algunos diplomáticos europeos también amenazaron con boicotear la foto o abandonarla. Según la información sobre la reunión, la agenda también incluyó la guerra en la que participa Irán, las discrepancias comerciales y las acciones de China en el mar de China Meridional.
La falta de un comunicado conjunto puso de manifiesto lo difícil que fue para todos los miembros del G20 acordar una postura común. No obstante, los ministros debatieron posibles ámbitos de cooperación, como las cadenas de suministro seguras, los minerales críticos y el libre tránsito de buques por rutas marítimas importantes. Rubio reconoció que el grupo estaba lejos de encontrar soluciones aceptables para todos.
Dijo que era posible una cooperación práctica. La reunión de Atlanta se celebró antes de la cumbre de líderes del G20 prevista para diciembre en Miami.