Los búlgaros votaron el domingo 1 de noviembre en una segunda vuelta presidencial entre Iliana Iotova y Andrey Gyurov, y un sondeo a pie de urna publicado a última hora situó a Iotova en cabeza mientras las tensiones por el tráfico marítimo en el mar Negro y la guerra en Ucrania cobraban más importancia durante la campaña.
Ninguno de los candidatos obtuvo suficientes votos para ganar en la primera vuelta, el 25 de octubre. Iotova recibió el 34,76 % y Gyurov el 31,95 % en unos comicios con 27 candidaturas y una participación inferior al 23 %. El sondeo a pie de urna de Alpha Research, realizado a las 19:00, estimó que la fórmula de Iotova obtendría el 52,5 % de los votos y la de Gyurov, el 43,4 %.
Se trata de proyecciones, no de resultados finales certificados. La contienda puso de manifiesto distintas posturas respecto de Rusia y Ucrania. Iotova favorece las negociaciones con Moscú y se opone a la ayuda militar a Kyiv.
Los partidos opositores prooccidentales respaldan a Gyurov, quien apoya a Ucrania. La preocupación por la seguridad aumentó después de que ataques con drones alcanzaran buques comerciales en el mar Negro. Se informó de marineros muertos o desaparecidos.
Bulgaria pidió ayuda a sus aliados para mejorar la seguridad marítima. Ambos candidatos condenaron los ataques y pidieron negociaciones para poner fin a la guerra. Difieren en cuanto a la postura de Bulgaria respecto de Rusia y su apoyo a Ucrania.
La presidencia tiene funciones principalmente ceremoniales. El resultado también pone a prueba el respaldo público a la orientación política de Bulgaria y a sus relaciones con los aliados occidentales. Las dificultades económicas se sumaron a las preocupaciones de los votantes.
La estrecha diferencia en la primera vuelta dejó incierto el resultado final mientras aún se esperaban los resultados oficiales.