Bolivia declaró la emergencia nacional para organizar la ayuda frente a la sequía y prepararse para las inundaciones y otros peligros vinculados a El Niño, ya que la sequía ha afectado a más de 114.000 familias, según las cifras disponibles al 3 de noviembre.
El presidente Rodrigo Paz firmó el decreto de emergencia el 31 de octubre. El decreto permite al Gobierno organizar recursos financieros y humanos. También permite que las entidades gubernamentales y los socios internacionales coordinen su respuesta.
Las últimas cifras publicadas abarcan el periodo del 1 de junio al 29 de octubre. Indican que 78.217 familias resultaron afectadas. También señalan que 35.831 familias sufrieron pérdidas directas en sus medios de subsistencia o actividades laborales.
La sequía ha afectado a 63 municipios de seis departamentos. Los informes también registran 1.486 comunidades afectadas. Además, se ha informado de que 167.511 hectáreas de tierras agrícolas resultaron afectadas.
Las autoridades informaron de que se perdieron 60.106 hectáreas de cultivos. También señalaron que murieron 75.013 animales durante el prolongado periodo de sequía. El decreto también contempla los riesgos de inundaciones, desbordamientos de ríos, crecidas repentinas, heladas, granizadas e incendios forestales a medida que se acerca la temporada de lluvias.
El Niño puede alterar los patrones de lluvia. Puede provocar escasez de agua en algunas zonas y lluvias intensas en otras. Las autoridades han instado a las instituciones a coordinar sus preparativos.
La emergencia busca mejorar la asistencia a las comunidades afectadas. También pretende respaldar una respuesta coordinada. Las inundaciones siguen siendo un riesgo, y no un impacto registrado en todas partes.