La detención de tres altos mandos de la policía indonesia por presuntas escuchas telefónicas ilegales ha planteado preguntas sobre la cadena de mando de la institución, el entorno del presidente Prabowo Subianto y la reforma policial.
Lo que dicen los investigadores que ocurrió
La policía afirma que las presuntas interceptaciones se prolongaron desde 2025 hasta 2026 y alcanzaron no solo a Prabowo, sino también a funcionarios, políticos, periodistas, grupos de la sociedad civil y empresarios. Los investigadores dicen que se introdujeron números de teléfono en el Sistema de Gestión de Interceptaciones Legales de la policía sin verificarlos ni vincularlos a una investigación penal, y que después se eliminaron archivos. La policía anunció a los sospechosos por sus iniciales; los medios indonesios los identificaron como el exjefe de la policía Listyo Sigit Prabowo, el jefe de la división jurídica Ahrie Sonta Nasution y el alto mando Eko Hadi Santoso. Los investigadores no han descrito públicamente el papel de cada persona.
El presunto método apunta a un posible uso indebido de una herramienta creada para la labor policial. Las normas de la policía establecen procedimientos para las interceptaciones que, según los investigadores, se eludieron. La policía afirma que un agente que se enteró de las presuntas escuchas y de la eliminación de archivos lo denunció el 30 de octubre. Las acusaciones aún deben esclarecerse, incluidos el modo en que se accedió al sistema, quién ordenó cada paso y qué pruebas quedan.
El motivo sigue siendo desconocido
El ministro coordinador Yusril Ihza Mahendra dijo que la investigación se encontraba en una fase inicial y que las autoridades no habían encontrado indicios de traición. Los funcionarios no han explicado si la presunta vigilancia buscaba obtener información política, seguir las conversaciones internas del Gobierno o cumplir otro propósito. Esas explicaciones siguen siendo especulaciones. Si se confirman, la variedad de objetivos señalada plantearía inquietudes sobre la privacidad de personas ajenas al Gobierno, además de dudas sobre la seguridad del presidente.
Listyo dirigió la Policía Nacional desde 2021 hasta que el presidente Prabowo lo reemplazó el 1 de octubre de 2026 y lo nombró jefe del gabinete presidencial. El período de las presuntas escuchas coincide con el tiempo en que Listyo estuvo al frente de la policía. La Policía Nacional está investigando a sus propios altos mandos bajo la dirección de un nuevo jefe. Eso no demuestra que la investigación esté comprometida, pero unos procedimientos transparentes y un escrutinio independiente son importantes para la confianza pública.
Una prueba para la reforma policial
El caso se produce en medio de un debate aún pendiente sobre la rendición de cuentas de la policía. Las protestas en todo el país en agosto de 2025, impulsadas en parte por la muerte de un repartidor atropellado por un vehículo policial, renovaron las demandas de reforma. Prabowo creó una comisión para la reforma policial en noviembre de ese año, de la que Listyo formó parte. En mayo de 2026, la comisión presentó recomendaciones que incluían cambios legales y normativos, y se esperaba que algunas reformas internas se llevaran a cabo para 2029. Las acusaciones de que altos mandos eludieron las normas sobre vigilancia ponen a prueba si la reforma puede fortalecer los controles dentro de la institución.
Los investigadores afirman que han interrogado a testigos y expertos, incautado teléfonos y otros dispositivos digitales, y que todavía están examinando el caso de otra persona en calidad de testigo. No han anunciado un calendario para concluir la investigación. Su siguiente tarea es determinar el alcance, las órdenes y el motivo. Un experto en derecho penal entrevistado por Kompas pidió que el caso se tramitara con transparencia y bajo supervisión independiente.