Las Naciones Unidas han comenzado a cerrar su misión de 35 años en el Sahara Occidental después de que el Consejo de Seguridad no renovara su mandato, poniendo fin a las operaciones de la MINURSO mientras continúa la diplomacia liderada por la ONU.
El mandato expiró a la medianoche del 31 de octubre de 2026, después de que fracasaran en el Consejo distintas propuestas para prorrogarlo. Un proyecto respaldado por Estados Unidos recibió 11 votos a favor, pero Rusia lo vetó. Una propuesta rusa separada para prorrogar la misión por un año más recibió solo tres votos.
La fase de cierre comenzó el 1 de noviembre. Un equipo más reducido del Departamento de Apoyo Operacional de la ONU supervisa el cierre por etapas. El plan prevé el regreso a sus países de unos 160 observadores militares y la retirada de aproximadamente 180 funcionarios civiles y personal asociado a la misión.
También incluye el cierre de 13 instalaciones de la misión y la gestión de equipos, archivos y contratos. La MINURSO se estableció en 1991 para supervisar el alto el fuego y ayudar a crear las condiciones para un referéndum sobre el futuro del Sahara Occidental. Esa votación nunca se celebró.
El secretario general António Guterres instó a las partes a cooperar con un cierre ordenado. Subrayó que la partida de la misión no priva al pueblo saharaui de su derecho a decidir su propio futuro. La ONU afirma que su enviado seguirá trabajando para lograr un acuerdo político.