Ocho soldados nigerianos murieron el sábado 17 de octubre cuando el vehículo patrulla en el que viajaban impactó contra una supuesta mina terrestre de ISWAP en la aldea de Kinuba, cerca de Gamboru y de la frontera con Camerún, según fuentes de defensa citadas por la AFP.
Kinuba se encuentra a unos 25 kilómetros de Gamboru, en el estado de Borno. Según se informó, en esa zona los militares se desplazaban junto a una milicia antiyihadista que despejaba la densa vegetación junto a una carretera. Un oficial del ejército declaró que los ocho soldados que viajaban en el interior del vehículo fallecieron a causa de la explosión.
El miliciano Ibrahim Liman también confirmó la cifra de muertos. Liman señaló que el artefacto explosivo había sido colocado en el camino de tierra y detonado a distancia. Asimismo, añadió que un integrante de la milicia que supervisaba las labores de desbroce resultó herido por fragmentos metálicos.
Las fuentes atribuyeron el atentado a la Provincia de África Occidental del Estado Islámico, conocida como ISWAP. El grupo terrorista opera activamente en la región y recurre con frecuencia a bombas camineras contra militares y civiles. La explosión ocurrió mientras el jefe del ejército, el teniente general Waidi Shaibu, realizaba una visita a Maiduguri.
Su visita se produjo días después de que otro ataque contra una base militar en Borno dejara un saldo de 15 soldados y cinco milicianos muertos, según la AFP. Estas recientes bajas se suman a un largo conflicto en el noreste de Nigeria que se ha cobrado decenas de miles de vidas y ha forzado el desplazamiento de cerca de dos millones de personas. Además, los combates se han extendido a países vecinos.