Indonesia ha aceptado ayuda de Malasia y Singapur para combatir los incendios después de que el fuego arrasara más de 1,9 millones de hectáreas este año y activara el nivel máximo de alerta regional por humo de la ASEAN.
El 19 de octubre, el ministro coordinador de Asuntos Políticos y de Seguridad, Dudung Abdurachman, señaló que Malasia colaborará con tres aeronaves y 52 efectivos. Asimismo, confirmó que Singapur brindará asistencia, aunque no se revelaron los detalles. La cifra de superficie quemada procede de Nusantara Atlas, que detectó 1 916 588 hectáreas entre enero y septiembre a partir de datos satelitales.
Su fundador indicó que es probable que la estimación sea inferior a la cifra real, ya que la densa humareda bloqueó algunas imágenes satelitales y el método no contabiliza las cicatrices de fuego de menor tamaño. El último recuento oficial de Indonesia registraba 202 000 hectáreas hasta julio. Un portavoz del Ministerio de Bosques declaró que el gobierno continúa calculando el total y no pudo confirmar de inmediato las estimaciones del observatorio.
El 16 de octubre, el Centro Meteorológico Especializado de la ASEAN activó el nivel de alerta 3 para el sur de la región —el nivel más alto de su escala de cuatro niveles—, advirtiendo sobre un elevado riesgo de propagación transfronteriza de humo denso. La humareda ha alterado la vida cotidiana en toda la región, provocando el cierre de escuelas y problemas respiratorios. La calima también ha llegado hasta Filipinas.
La sequía que se agravó a partir de junio, impulsada por un intenso fenómeno de El Niño, favoreció la propagación de los fuegos. El presidente Prabowo Subianto ha ordenado un importante despliegue de recursos para sofocar las llamas, mientras las autoridades siguen respondiendo a las consecuencias sobre la salud y la calidad del aire.