Mientras Brasil se prepara para la segunda vuelta del domingo 25 de octubre, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su rival, Flávio Bolsonaro, han pedido por separado al máximo tribunal electoral del país que inhabilite al otro por presuntas irregularidades de campaña en internet.
Los abogados de Bolsonaro presentaron su petición el martes y alegaron que Lula abusó de su poder al usar WhatsApp para compartir mensajes del Gobierno que promovían programas e iniciativas sociales durante la campaña. La petición también solicita que se prohíba a Lula y al ministro de Comunicaciones, Sidônio Palmeira, ocupar cargos públicos durante ocho años. La campaña de Lula presentó su petición el miércoles y acusó a Bolsonaro de abusar de su poder económico y hacer un uso indebido de las redes sociales.
La petición alega que Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, manipuló sus plataformas para perjudicar la campaña de Lula. Meta niega que exista un sesgo político intencional. La empresa ha dicho que algunos anuncios de la campaña de Lula se desactivaron por error debido a fallos técnicos.
El tribunal electoral había ordenado a Meta dar el mismo trato a ambos candidatos. La empresa afirma que ha cumplido la orden. La disputa legal se produce después de que Bolsonaro obtuviera el 47 % de los votos en la primera vuelta, frente al 45 % de Lula.
Las encuestas apuntan a una segunda vuelta reñida. Las acusaciones siguen siendo alegaciones incluidas en peticiones rivales, no conclusiones de que alguno de los candidatos haya infringido las normas electorales. El tribunal debe evaluar los recursos mientras los votantes se preparan para elegir entre ambos.