El 21 de octubre, un juez mexicano ordenó mantener detenido al exfiscal de Chihuahua César Jáuregui después de que la fiscalía federal lo acusara de permitir que agentes estadounidenses participaran en una operación antidrogas sin autorización federal, en un caso que avanza en paralelo a otras acusaciones estatales.
El caso federal se refiere a un operativo del 19 de abril en un presunto laboratorio de drogas en Chihuahua. Dos agentes estadounidenses y dos agentes mexicanos de las fuerzas del orden murieron cuando un vehículo que regresaba del operativo sufrió un accidente. Medios estadounidenses identificaron a los estadounidenses como agentes de la CIA.
Las autoridades mexicanas han dicho que los agentes no tenían acreditaciones oficiales para participar en actividades operativas en el país. La fiscalía sostiene que Jáuregui infringió la ley mexicana y puso en riesgo la soberanía nacional. El cargo es una acusación, no una declaración de culpabilidad.
El abogado de Jáuregui afirma que este sabía de una operación para arrestar a presuntos delincuentes, pero que no le informaron de que participarían agentes estadounidenses. La presidenta Claudia Sheinbaum ha dicho que su gobierno federal no autorizó ni conocía la participación de los estadounidenses. En un caso estatal aparte, un juez resolvió el 22 de octubre que Jáuregui podía ser sometido a juicio por el cargo de ejercicio ilícito del servicio público.
Se espera que el juez federal decida el 24 de octubre si el caso por traición puede seguir adelante. Jáuregui permanece en prisión preventiva.