Irán ha enviado a Washington una propuesta a través de Qatar, pero Teherán afirma que las conversaciones nucleares dependen de que se cumplan siete exigencias.
Lo que Irán ha hecho público
Un alto cargo iraní dijo que Washington estaba examinando la propuesta, pero no reveló su contenido. El máximo responsable de seguridad de Irán, Mohsen Rezaei, ha afirmado que Teherán no negociará ni reabrirá el estrecho de Ormuz hasta que se cumplan sus siete exigencias.
Las informaciones públicas mencionan el alivio de las sanciones, la liberación de activos iraníes congelados y las reparaciones de guerra, pero no ofrecen una lista completa y autorizada de las siete exigencias.
Una ruptura de confianza prolongada
El acuerdo nuclear de 2015 limitó las actividades nucleares de Irán y amplió la supervisión internacional a cambio del alivio de las sanciones. El presidente Donald Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo en 2018 y restableció las sanciones; al año siguiente, Irán empezó a superar los límites nucleares establecidos en el pacto. Las sanciones de la ONU se restablecieron en 2025, lo que aumentó la presión económica y dificultó aún más la diplomacia.
Cómo vincula Irán las conversaciones con la guerra
En septiembre, Rezaei pidió que cesaran los combates en todos los frentes, incluido el Líbano, que se liberaran los fondos congelados y que terminara el bloqueo naval estadounidense. También mencionó la injerencia y los ataques de Estados Unidos.
En una hoja de ruta separada de siete días, el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, planteó levantar el bloqueo, eliminar las sanciones al petróleo, liberar los activos congelados y alcanzar un alto el fuego regional. Irán reabriría entonces el estrecho y comenzaría las conversaciones sobre un acuerdo definitivo, incluida la cuestión nuclear. Más tarde, Reuters informó de que Teherán también buscaba reparaciones de guerra. Estas posiciones públicas no demuestran que la propuesta no divulgada incluya todos esos puntos en los mismos términos.
Por qué participa Qatar
Qatar puede transmitir mensajes entre gobiernos y acoger conversaciones mientras cada parte explora posibles condiciones. La mediación se ha intensificado en las últimas semanas, con consultas en Teherán y Doha y propuestas que circulan entre las capitales. Funcionarios informados sobre las conversaciones dijeron que el objetivo es evitar que se reanuden los combates a gran escala.
La disputa sobre el calendario
Washington ha dicho que las cuestiones nucleares deben abordarse desde el principio. Un funcionario estadounidense dijo a Al Jazeera que el alivio de las sanciones y el acceso a los fondos congelados podrían considerarse a cambio de avances en materia nuclear. La hoja de ruta anterior de Teherán daba prioridad a las medidas económicas y militares, y dejaba las negociaciones nucleares para más adelante.
La capacidad del Organismo Internacional de Energía Atómica para vigilar a Irán se ha visto muy limitada durante el conflicto. Cualquier acuerdo futuro necesitaría un método creíble para verificar qué queda en las instalaciones dañadas y qué contiene el inventario nuclear de Irán.
Qué ocurre ahora
El estrecho de Ormuz da a Irán capacidad de presión, pero las interrupciones amenazan los envíos de energía y el comercio regional. Antes de la guerra, por esa vía transitaba alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas comercializados en el mundo. Washington quiere impedir que Irán adquiera un arma nuclear; Teherán busca el alivio de las sanciones, una compensación y garantías contra nuevos ataques.
La propuesta está en revisión, no constituye un acuerdo, y no se ha anunciado ningún calendario ni respuesta pública. Es probable que continúen los intercambios indirectos a través de Qatar. El avance depende de que ambas partes acuerden el orden de las concesiones, restablezcan las inspecciones nucleares y garanticen la seguridad del transporte marítimo. Si no lo consiguen, la revisión podría no llegar a ninguna parte y persistirá el riesgo de una nueva escalada.