Los habitantes de Alberta votan este lunes 19 de octubre si el gobierno provincial debe iniciar el proceso constitucional para celebrar un futuro referéndum vinculante sobre la separación, en lugar de pronunciarse sobre una independencia inmediata.
La última pregunta de una papeleta de diez consultas permite a los electores elegir entre seguir siendo una provincia de Canadá o emprender esa vía legal. Las demás preguntas abordan cuestiones de inmigración y asuntos constitucionales, lo que convierte a la votación en una evaluación más amplia de la relación de la provincia con el gobierno federal en Ottawa. La consulta se produce tras años de distanciamiento por parte del oeste del país y discrepancias con las políticas federales, a la par de una renovada campaña separatista.
El gobierno de la primera ministra Danielle Smith planteó la pregunta a los votantes luego de que una impugnación judicial frenara una iniciativa ciudadana que solicitaba el voto directo sobre la independencia. Las cifras preliminares indican que 1 356 873 habitantes de Alberta, lo que representa el 43,1 por ciento de los electores habilitados, ya habían depositado su voto por adelantado o mediante papeletas especiales antes de la jornada electoral. Votar a favor de comenzar el proceso no implicaría por sí solo la salida de Alberta de Canadá.
Una separación efectiva requeriría medidas constitucionales adicionales y negociaciones con el gobierno federal, las demás provincias y los pueblos indígenas.